El jazz y la Gran Depresión
La música como modo de expresión social


Prof. María Agustina Vaccaroni

 

Clase 1

En esta clase, predomina el trabajo de lectura y análisis individual, por lo cual los recursos a utilizar son mayormente el texto seleccionado y la letra de la canción que reservamos para el segundo encuentro. Proponemos a los estudiantes realizar una lectura individual sobre el texto citado más abajo, a los fines de que subrayen y anoten en hoja aparte las ideas y datos más interesantes o relevantes del mismo. Estas anotaciones luego serán comentadas al resto de la clase.

El jazz y la Gran Depresión

La primera grabacián de jazz se efectuá en 1917, pero este género musical existía por lo menos en su estado primitivo desde hacía 20 años. Influenciado por la música clásica, marchas, spirituals, work songs, ragtime, blues y la música popular de la época, el jazz ya era una forma particular de música cuando comenzó su documentación. Es probable que el jazz fuera inicialmente interpretado por músicos sin educación musical que tocaban en bandas de marchas en Nueva Orleans. La música era una parte importante de la vida cotidiana de esta ciudad desde por lo menos la década de 1890, con bandas que se contrataban para tocar en desfiles, funerales, fiestas y bailes. Puesto que el cornetista Buddy Bolden, el primer músico famoso en ser considerado jazzista, formó su banda en 1895, se podría usar ésa como una fecha simbólica del nacimiento del jazz. 
El año 1923 fue de gran importancia, porque durante ese año hicieron grabaciones debut la King Oliver's Creole Band (la cual incluía en corneta a Louis Armstrong), la cantante de blues Bessie Smith y el compositor y pianista Jelly Roll Morton. Aunque la banda de King Oliver se consideraba dentro de las más importantes de Nueva Orleans por sus improvisaciones en conjunto, sería Louis Armstrong quien tendría la mayor influencia y eventualmente cambiaría el jazz.
Paralelamente, la caída de la bolsa de Nueva York de 1929 fue la piedra de toque y el punto de partida para una gran crisis económica que sólo empezaría a remitir con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial y la puesta en marcha de la maquinaria de guerra. Como toda la población, los músicos también sintieron los efectos del retroceso económico y muchos de ellos se vieron alejados de los estudios de grabación y de los escenarios.
Los años 30 asistieron al apogeo de los hot clubs, tanto en Europa como en los Estados Unidos, auténticos templos para los aficionados al jazz y en los que se daban cita también músicos que buscaban dar el salto a la primera línea. Y es que, a pesar de la crisis, el público seguía reclamando espectáculos y las orquestas que ya tenían un nombre siguieron creciendo. Todo esto fue posible debido a la movilización de los negros del sur de los Estados Unidos, buscando mejores condiciones económicas, lo que contribuyó a que a los músicos de jazz salieran de Nueva Orleans hacia otras ciudades del norte y oeste. Cuando Armstrong se unió a la banda de Fletcher Henderson en Nueva York en 1924, descubrió que los músicos neoyorquinos, aunque técnicamente superiores, con frecuencia tocaban en stacatto y sin la emoción de los blues. Armstrong , con sus solos dramáticos y explosivos en la banda de Henderson, tuvo una inmensa influencia al cambiar la manera de frasear solos, abriendo así nuevos caminos de improvisación. Se puede afirmar que Louis Armstrong fue el principal responsable (aunque es probable que hubiera ocurrido eventualmente) por el cambio del énfasis del jazz de improvisación colectiva a solos individuales, lo cual ayudó a la creación del swing. En la década de los '20, el jazz comenzó a influir a las orquestas de baile y hasta los conjuntos más comerciales comenzaron a tener pequeños solos y secciones rítmicas sincopadas.
La espectacular serie de grabaciones de Louis Armstrong y sus Hot Five y Hot Seven inspiró a otros músicos a crecer y al mismo tiempo popularizó el canto en scat y una manera relajada de frasear vocalmente las canciones.
Durante la segunda mitad de la década del ‘30, las orquestas con mayor número de músicos y con base en el jazz se hicieron populares y la improvisación colectiva que distinguía el estilo Dixieland se encontró fuera de moda y restringida a pequeños grupos. Otro de los efectos de la Depresión fue desplazar al Dixieland casi completamente por más de diez años. El público no quería acordarse de la época desenfrenada de los años '20 y por algunos años prefirió las baladas y la música de baile. Sin embargo, cuando en 1935 repentinamente se hizo famoso Benny Goodman, una nueva generación demostró que lo que le interesaba era hacer lo que fuera para ignorar la Depresión y pasarlo bien bailando con orquestas de swing.


La lectura del texto puede ser acompañada con vídeos y fotografías, que ayuden a su comprensión. Esta búsqueda de material audiovisual puede realizarse en los propios celulares u otros dispositivos de los que dispongan los estudiantes. Para una mejor orientación sobre los materiales a los que deben apuntar y acceder, dejamos dos ejemplos.


El primero un breve video sobre la historia del jazz.




El segundo corresponde a una serie fotográfica publicada por el Diario El País sobre la Gran Depresión: Retratando la Crisis del 29.

Clase 2

La segunda clase tiene como recurso principal la letra de la canción propuesta y el video de la misma que reproducimos a través de una pc o del propio celular de los estudiantes.


Para esta actividad es necesario traer afiches y fibrones para atender a la actividad de quienes no se animen o quieran cantar / grabar algunas frases o rimas.



Esto no significa nada (si no se tiene swing)

¿De qué sirve la música, de qué sirve melodía,
si no es para tener algo dulce?
Nah, no es la melodía, no es la música,
hay algo más que hace a esta canción completa.

Sí... no significa nada, si no se tiene swing.
No significa nada, todo lo que tenés que hacer es cantar.
No hay ninguna diferencia si es dulce o dura,
sólo dale a ese ritmo todo lo que tengas.

Sí, no significa nada, si no se tenés swing.
No significa nada, no significa nada, si no tenés el swing, boy.

Doo-wab-di-doo-wab wab-di-doo-wab wab-di-doo-wab wab-di-wah

Yo dije, no significa nada, lo único que tienes que hacer es cantar.

Doo-wab-di-doo-wab wab-di-doo-wab wab-di-doo-wab wab-di-wah

No hay ninguna diferencia si es dulce o dura,
Sólo dale a ese ritmo todo lo que tengas.
No significa nada, boy, si no tenés el swing.


Intérpretes: Louis Amstrong; Duke Ellington
Letra: Irving Mills; Duke Ellington